Sólo tu presencia, y ahora tu notada ausencia…
Y la casa está vacía, y no sé qué hacer. Sólo puedo estar aquí sentada esperando hasta que vuelvas.
Que gilipollas somos a veces los seres humanos, que echamos de menos a alguien cuando no está, y cuando está no exprimimos ese momento al máximo.
Siento rabia, mucha rabia, y el dolor me cabrea. El miedo me paraliza, y el pensamiento, no me deja pensar en otra cosa que no seas tú. Pequeña, débil. Fuerte y valiente. Y todo en uno, y todo en ti.
Y volverás para dormir en mi cabeza. Para mearte luego en la tele, en la primera, en la segunda... Y ahora si tú quieres, en la que venga. Volverás para darme de nuevo un susto metiéndote en la lavadora y haciéndome creer que te he centrifugado. Volverás para levantarte conmigo por las mañanas... desayunar conmigo. Sentarte en mis piernas mientras escribo. Volverás para recomponerme cada vez que me dejas rota... volverás porque te echo de menos... porque sé que nos echas de menos. Porque me duele la cabeza de tanto pensar en cómo estarás.



Marilia dijo
Pero habrá vuelto, ¿no? Eso espero... Que no le haya pasado nada... (tardé en darme cuenta en saber quien se marchó...)
Un abrazo cálido que rellena momentáneamente ausencias
7 Junio 2009 | 12:01 AM