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A una casa que ya era tuya incluso antes de que llegaras…

Ayer fue un día especial porque mi novia se reencontró con su niña, su gata, después de un año. Lo peor, las condiciones en que se la devolvieron. Se llama Negri, y ahora mismo está ingresada en una clínica veterinaria a la espera de que el suero y los antibióticos hagan efecto y puedan poderle tomar una muestra de sangre.

Confío en que se ponga bien. Es lo único que quiero en este momento, para que la felicidad de ella, la de mi mujer, la de mi amante, la de mi amiga, sea plena.

Ayer, en sus ojos, pude ver la tristeza que empañaba un momento que debía ser maravilloso, el volver a ver a su gata después de tanto tiempo, después de tantas cosas que ha tenido que vivir.

Se que no es fácil, pero también se, que si ella, tu niña, lucha un poco, yo lucharé por que cada día sea el mejor de sus días, al igual que lo hago contigo. Será la reina de la casa, como lo fue en su día. Será la gata más mimada y consentida del mundo.

Quiero que eso llegue ya. Quiero que la tengas contigo, que la tengas conmigo. Quiero devolverle el brillo de su mirada, el brillo de la tuya. Quiero que está vida le de más, mucho más. La oportunidad de volver a sentir tus caricias y tus besos, como yo lo hago.