A una casa que ya era tuya incluso antes de que llegaras…
Ayer fue un día especial porque mi novia se reencontró con su niña, su gata, después de un año. Lo peor, las condiciones en que se la devolvieron. Se llama Negri, y ahora mismo está ingresada en una clínica veterinaria a la espera de que el suero y los antibióticos hagan efecto y puedan poderle tomar una muestra de sangre.
Confío en que se ponga bien. Es lo único que quiero en este momento, para que la felicidad de ella, la de mi mujer, la de mi amante, la de mi amiga, sea plena.
Ayer, en sus ojos, pude ver la tristeza que empañaba un momento que debía ser maravilloso, el volver a ver a su gata después de tanto tiempo, después de tantas cosas que ha tenido que vivir.
Se que no es fácil, pero también se, que si ella, tu niña, lucha un poco, yo lucharé por que cada día sea el mejor de sus días, al igual que lo hago contigo. Será la reina de la casa, como lo fue en su día. Será la gata más mimada y consentida del mundo.
Quiero que eso llegue ya. Quiero que la tengas contigo, que la tengas conmigo. Quiero devolverle el brillo de su mirada, el brillo de la tuya. Quiero que está vida le de más, mucho más. La oportunidad de volver a sentir tus caricias y tus besos, como yo lo hago.

Creo que mi hermana cumplía los 15 años, iba con mi madre a “Coronado” una tienda que me encantaba, era de animales, casi siempre vendían pájaros y alimento y mas complementos para mascotas de casi todo tipo. Yo siempre me iba a un cuartucho que había al final de la tienda (bueno, situando la tienda, estaba al principio a mano izquierda), ahí casi siempre tenían aparte de montón de pájaros, perritos y gatitos (de vez en cuando hámster y coballas) allí estaba ella, con el resto de los hermanitos, tan chiquitina, tan orejuda… mi miró con esos ojitos lindos… y yo me tuve que marchar desconsolada sin ella, fue la única que clavó sus ojos en mi, como eligiéndome.
A la semana volví porque se me había clavado ella en el corazón. Era el cumpleaños de mi hermana y se me había ocurrido regalársela por su cumpleaños, se lo dije a su mejor amiga (creo que era la única que tenía.) Mari José “la loca” eso sería otra historia que contar… y a ella le pareció buena idea. Total que no consigo recordar porque fui yo sola a por ella. El señor de la tienda debió ver mi carita de enamorada mía por esa gatita, creo que sólo llevaba dos mil pesetas y el señor me dijo, que si compraba las latas de comida de crías de gato que eran tres por setecientas pesetas, me regalaba la gata. Y ahí ella entre mis brazos.
Contar como término siendo mía la gata sería otra historia muy larga, pero sólo decir que es la reina y que toda mi vida giraba entorno a ella. Y decir también, que en el mismo verano ella termino en mis brazos y en mi regazo, que mi hermana me sacaba 6 años y si echáis la cuenta veréis todos los años que lleva Negrita conmigo.
Sólo puedo decir que adoro como es mi gata y que la quiero con locura.