Por fin he aprendido a tocar esta preciosa canción en arpegio, después de tocarsela eternamente en punteo ya era hora, esta canción es de Negrita y mia, cuándo sonaba la bailábamos juntas.
Por fin he aprendido a tocar esta preciosa canción en arpegio, después de tocarsela eternamente en punteo ya era hora, esta canción es de Negrita y mia, cuándo sonaba la bailábamos juntas.
Cuándo tuve que marchar por segunda vez al encargo de mi familia Madrileña dejé a mis mejores tesoros, las joyas de mi corona. Primero, despúes de mi segunda marcha se fué Gustavo, mi Gucci. Me enteré semanas despúes de que se había muerto, en ningún momento tuvieron el valor de decirmelo a la cara ni me dieron oportunidad de decirles por que no lo habían llevado al veterinario (estaba malito y supuestamente le estaban dando su medicación). Era grande, pesaba como 7 kilos u 8, Angora, blanco como la nieve y ojos más verdes que los mios, aceitunitas. Se que lo enterraron cerca de su casa, les perdoné ese mal cuidado que le dieron, porque pudieron enterrarlo y saber donde ir a recordarlo. LE ADORO.
Anoche mismo me enteré de que a Tebas, Epi y Curro lo había llevado mi llamado padre a la perrera, no entiendo esa crueldad después de diez años de crianza... Tebas, tamaño mediano, blanca con manchas grandes en canela oscuro, Pointer, pero no sabía cazar, pués no la adopté para eso. En sus diez años de edad nunca ha mordido a ningun otro animal ni a ser humano, más noble que nadie, podías enfadarte y pegarla de manera brutal que no te mordia y en el mismo instante de parar ella te llegaba cabizbaja como si la pobre hubiera hecho algo. LA ADORO.
Epi, tamaño pequeño, Pequinés, color canela, mi madre y mi llamado padre lo sacaron de la perrera de San Fernando de Henares cuándo fuimos buscando al perro de un amigo, les dió tanta pena y les pareció tan gracioso que la misma tarde regresaron para llevarselo, no entiendo cómo han podido volver a llevarlo al mismo sitio de donde salió, después de seis años más tarde. Mi llamado padre, como costumbre suya aun intentando quitarsela durante 22 años nunca lo he conseguido, pegandolo le dañó el ojito, pero Epi igualmente era feliz y nos seguía queriendo. LE ADORO.
Curro, Jajajajaja, a este habría que escribirle un libro, o con lo gracioso que es un comic jajajaja. Lamentablemente, cuándo mi llamado padre le cogio yo ya no vivía allí, lo veía rondando por las calles dónde él trabajaba cojeando, le dío tanta pena que varios días depués lo cogío y lo adoptó. Mi madre lo llevó al veterinario y ya dejó de cogear con tratamiento. Cuándo regresé por primera vez a Madrid lo conocí y conviví con Curro 6 meses. Como un hermano vaya, no entiendo como después del esfuerzo que les ha costado sacarlo adelante lo llevarón a la muerte sin ningún remordimiento. Eso nunca lo entenderé ni lo podré perdonar en la vida ni en la muerte. Tamaño medio y color canela clarito, muy besucon y muy gracioso, cada vez que se perdía cuándo lo sacaban se iva el solito al veterinario y desde alli, Pilar llamaba a mi madre para decirla que estaba alli, no he visto en mi vida, que cabron inteligente. Pero eso no les bastó para llevarle a la muerte de mala manera.
Cuándo ayer me enteré de que hacía ya casi dos meses ese hijo de puta se los había llevado y sólamente se quedó con Suky y con Odie se me volvió a romper el corazón por tercera vez, la primera con Negrita, la segunda con Gucci y ahora triplemente con Tebas, Epi y Curro. Ninguno de ellos ha hecho nunca nada a nadie, mas nobles y buenos no existen. Me imagino entrando el el peugot, los tres a la vez, tan contentos porque los llevan de paseo y después de diez o quince minutos en coche, lo bajan en un lugar de una sola casa, donde se oyen los gritos de perros y gatos, el hijo de puta los baja atados, se los entrega a la veterinaria y se da la vuelva sin llevarselos ni mirar atrás, estoy segura que ellos se preguntarían porque los deja alli, porque no vuelven al coche y los meten en esas jaulas de tres por cuatro metros cuadrados con un cacharro de agua lleno de bichillos y otro de pienso lleno de hormiga. Visualizo la mirada de los tres, llenos de pena, los conozco tan bien que sé que ni ladrarían ni nada, se sentarían en su jaula y esperarían a que mi madre o el hijo de puta volviera más tarde a por ellos, pero nunca nadie volvió, estoy casi segura de que a Tebas y a Epi, en el mismo día o poco después la sacrificarían, Tebas muy vieja y no sabia cazar, nadie se fijaría en ella y Epi tenia su ojito malito asi que... y Curro era el más salao, gracioso, aun que tambien con sus añitos, al menos espero que uno se haya salvado. En la perrera es tan pequeña y tan pocos recursos que en una semana lamentablemente tienen que quitar los que tienen menos posibilidades de ser adoptados. LE ADORO.
Hoy después de no poder pegar ojo por todas las barbaridades soltadas a mi madre intentando refrejar no mi dolor, si no el de ellos, queríendo hacerselo saber al hijo de puta que ni a tenido valor de llamarme aún y esperando que mi madre le haya dicho todo lo que la dije, porque aun que se lo dijera a ella, todo eso era dirijido a él. De cuatro hijos solo se han quedado con dos. Yo no reconozco esa familia con esos valores, segun mi madre el hijo de puta se los llevo cuándo ella no estaba, pero ella tampoco llamo para decir que no les hicieran nada que ella regresaria por ellos. La pena y el sufrimiento que han tenido antes de morir... la poca dignidad que les han dado para morir, ya lo podrían haber sacrificado ellos y al menos saber donde rendirles el culto. O tenerlos en su hogar, como está Negrita.
Eso para mi creencia, mi pensamiento y mi humanidad no encuentra razones y como han matado el único hilo que me únia a ellos prefiero estar para ellos tan muerto como ellos tres y para mi ellos tan muertos como Tebas, Epi y Curro.
QUE A NADIE SE LE OLVIDEN ESTAS HISTORIAS, NO DEBE REPETIRSE.
Me costó dar con la contraseña de blog, quería felicitarte por aquí, se que va con un poco de retraso pero no te queria preguntar la contraseña, me preguntarias para qué y jeje no te lo iba a decir... Con tardanza, se hizo de rogar pero ahora ya estan aquí los Parchis!
¡ CUMPLEAÑOS FELIZ !
- Mamá, mamá... ¿papá tiene diarrea?
- No... ¿por?
- Porque anoche te escuché decirle: ¡A ver cuando se te pone dura esta mierda!
- Mamá, mamá... en la escuela me dicen Rambo.
- No puede ser!, ya mismo voy a hablar con la directora.
- No mamá... esta es MI guerra.
- Mamá, mamá... ¿por qué estamos empujando el coche hacia el precipicio?
- Cállate que vas a despertar a tu padre.
- Mamá, mamá... una niña de 8 años ¿puede quedar embarazada?
- ¡Ay!, pero por supuesto que no.
- ¡Yupi! ¡¡Yupiii!!
- Mamá, mamá... cuando me crezcan los deditos... ¿los puedo volver a meter en el ventilador?
- Mamá, mamá... ¿puedo mecer a mi abuelita?
- Espera, hijo, primero hay que ver quien la ahorcó.
- Mamá, mamá... me gustaría ser Skin Head.
- Anda, calla hijo, que además de negro, eres gilipollas.
- Mamá, mamá... ¿es verdad que descendemos de los monos?
- No sé, hijo... tu padre nunca quiso presentarme a su familia.
- Mamá, mamá... papá se quiere tirar por el balcón.
- Dile a tu padre que lo que le he puesto son cuernos no alas.
Venus no era sólo un planeta. Ahora que Plutón ni si quiera lo es Venus era más que una parte del sistema solar. Derramaba la vida que comenzaba con un líquido algo más denso que el agua. Poseía también el fuego, llamas que no se alimentaban de la rabia, sino del amor y del sexo. La tierra, que muchas veces arañaba, arrancando de su piel hasta el último tejido. Del corazón, el latido, y del aliento, ese suspiro que no es sinónimo de muerte sino más bien el paréntesis entre lo terrenal y lo espiritual. Entre lo tangible y lo intangible.
Era Eva, y era Lilith, pero no era Adán, y si lo fuera sólo hubiese sido un estorbo. Era, herejía y blasfemia. Execración y reniego, y también lujuria e ira. La de él, la del hombre expulsado de su propio paraíso, el que por ley divina le había sido concedido, y poco después arrebatado.
Era las piernas de ellas, entrelazadas. Eran sus manos, que tocaban otras manos igual de suaves que las suyas. Brazos de mujer, que rodeaban a otra mujer, que a su vez, bebía de los pechos de su amante a quien succionaba hasta a la última gota de ese néctar para él prohibido. De esas hojas caídas en el suelo y que ya no tapaba el secreto que entre ellas no existía. Y quiso él, el hombre, participar en esa hermosa escena, pero fue rechazado. Y tras su ira sólo quedó el rumor de la manzana. El rumor de siglos considerando a la mujer incitadora del pecado y culpables de todo mal acontecido en este mundo.
No es tanto la letra como la música, pero es también parte de la letra.
Muchas veces pienso que aún seguimos en un patio de recreo, pero mucho más amplio que aquel donde solíamos jugar de niños. El escenario es muy diferente, y a medida que pasan los años cambia más al de esta imagen imperecedera que aún conserva mi memoria.
Si ella no respirara el mundo se me vendría encima, y el patio de recreo sería sólo un lugar donde me atormentarían los recuerdos. .. Esos que cambian, y esos que permanecen incorruptos.
No intentes arreglarme, no estoy rota. Además no existe ningún pegamento que pueda disimular las grietas que dejan los pedazos.
Una canción que me da una punzada en el corazón, como digo al principio, no es tanto la letra como la música, pero parte de esa letra me trae a la mente una serie de imágenes que rara vez me hacen sentir bien.
DOLOR - PAIN - UNE DOULEUR - SCHMERZ
No sé que he hecho mal, tan mal como para que si es Dios quién me la quiere arrebatar lo haga, no sé qué motivos le he dado, no recuerdo hacer algo mal o tan mal como para ello.
He pasado con ella más tiempo en años que con mi propia madre, la que me trajo a este mundo cruel y duro, sangre de mi sangre y carne de mi carne. Cuándo todo el mundo giraba la cara, al volver a casa ella siempre estaba. Si tenía mal carácter, nunca se quejo de mí ni me hizo ningún gesto de desacuerdo, si estaba irritada ella no me molestaba, si la regañaba por culpa de mi cabreo, ella nunca se alejaba, si alguna vez le di algún cachete a destiempo, sin un motivo suficiente o pasado de fuerza, ella nunca me abandonaba. Y aun que todo esto sucediera cuando éramos pequeñas, porque después el carácter y la comprensión se forjó ella nunca me abandonaba.
Después forzadamente te abandone yo, no a mi voluntad, luche seis meses después para que volvieras a mí, y otros seis meses después llegaste. Intente ponerte buena, como antes de que yo me fuera, y algo mejoraste, pero ahora, después de un año ya, estas casi peor que hace un año. No sé qué hacer ya para que te mejores.
Casi cuatro días después consigo volverte a escribir, pero ahora ya no estás, te tuviste que marchar, sé que no a tu voluntad. Intenté por todos los medios conocidos por mí que aún te quedarás un tiempo más, aun te necesito, te has ido y te has llevado conmigo mi ser. Nunca aprendí a llorar, las pocas veces que lo hacía era en silencio para que no te preocuparas de mí. Cuándo en nuestra almohada maullaste y me desperté sabía ya que era el final. Intenté hacer todo lo que pude, te lo prometo, te lo juro, pero nada conseguí, sólo pude agarrarte la patita, para que supieras que estaba aun ahí, contigo y que sigo estando allá donde estés tú. Y con tus suspiros mi llanto agudizaba, gritaba de lamento, de dolor, de desesperación, porque sabía que te me ibas, que te me ibas y que te me ibas y seguí sin poder amarrarte a mí. Lobo y Gringo respetaron mi llanto, mi lamento, mi agonía con la tuya. Tú te has marchado ya, pero yo sigo aquí agobiando mi tiempo, agonizando tu ausencia. Espero que dónde estés, estés bien, chachi, alegre y despierta como siempre, tus ojos clavados en mí, como los míos en los tuyos y espero que allá donde estés nos volvamos a encontrar como hace ya trece años. Y sigamos juntas eternamente, como eternamente siempre hemos estado. Esperame.